Hoy día la protección de puntos críticos es primordial para las organizaciones. Hay cuatro pilares clave para construir un programa de seguridad. Estos pilares ayudan a crear una sólida base de seguridad que luego se podrá personalizar según su perfil de riesgo:

  1. Gestión de activos.
  2. Auditoría de Software.
  3. Gestión de Vulnerabilidades.
  4. Soluciones incidentes.

La administración de activos, o la enumeración y administración efectiva de todos los activos, es simplemente el componente de control más importante de la seguridad hoy en día. Si la organización no sabe con qué activos cuenta, ¿cómo puede crear una base de seguridad para ellos?. Además de catalogar sus activos, también querrán auditar todo el software que se ejecuta en ellos. El software no aprobado, usado en exceso y/o pirateado puede agregar una medida significativa de riesgo en su organización.

Para administrar los activos y el software hay 3 pasos a seguir:

  1. Establecer una línea de base: para garantizar la visibilidad de sus dispositivos, auditarlos y buscar paquetes de software comunes en uso por los equipos, obtener copias de órdenes de compra y facturas.
  2. Mantener el inventario software: se necesita una forma de transición  de dispositivos dentro y fuera del inventario, así como una forma de supervisar los cambios. Es importante desarrollar un mapa del uso regular de la aplicación para que pueda detectar anomalías.
  3. Introducir la automatización, la integración y alertas: la estrategia ideal de administración de activos descargará la mayor cantidad de escaneo posible a herramientas automáticas y semi automatizadas para vigilar la red, inventario y documentación de activos y para generar alertas o acciones automáticas cuando surja algo fuera de lo común.

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